Paseo común con semblante natural

Pues se me ha ocurrido subir la presentación que hicieron Oscar David y Yolanda Alonso a Paseo común con semblante natural mi promera expo foto individual, y enseguida de ellas estan las fotografias que expuse.
La expo fue en el ICBC. Estuvo bien, digo para ser la primera; buena asistencia, amigos, amigas, vinitos y canapes, faltó la musica nada más.

Quise hacer un comentario acerca de mi expo mas bien de la obra pero mejor lo dejo a Oscar y a Yolanda su interprestación. 

Comentario a propósito de Paseo común con semblante natural

Exposición fotográfica de Adrián Volt Saénz

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Esta serie fotográfica es el segundo paseo que Adrián Volt Saénz me propone, el primero fue motivado por la poesía y lo hicimos en Tijuana. La impresión que tengo de él es que no le sientan nada bien los supuestos que se han encargado de construir otros, suposiciones que aceptamos sin más y con las que creamos imágenes inamovibles. En ese encuentro me enfrentaba a la imagen de la frontera a la que se supone todos sus habitantes y fenómenos deberían ajustarse y si algo comprobé en el viaje a Tijuana es que le queda corta.

En el segundo paseo que ahora nos convoca, motivado por la fotografía, Adrián ha respondido a esas imágenes dadas con su propia versión. Para el fotógrafo la flor del desierto no es necesariamente la representación de la belleza, la frontera como paisaje equívoco e inhabitable es donde encuentra su sitio “Lograda la empresa de armar un árbol genealógico propio, me descanso orgulloso bajo el cobijo de la sombra retorcida de sus ramas” Volt Saénz. En su serie apuesta por una visión de la ciudad que se aleja de lo que cree la mayoría, de lo que promueven los medios, de tal suerte que Paseo común con semblante natural nos refresca, nos invita a recorrerla, a tomar aire, a detenernos en sus pliegues y fracturas, a ser testigos de su ritmo, sus líneas, sus sombras, su luz.

Cuando pienso en paisaje veo escenas de postal en las que desaparecemos, lugares que permanecen intactos, idealizados en tanto no sean alcanzados por el hombre. Paisajes que se convierten en el sueño común, en la representación de bienestar, imágenes que se conservan en el cajón a la espera de tiempos mejores. Adrián nos hace partícipes del paisaje, acaso no parezca ideal porque vivimos en él pero así como ocurre en las postales, hay atardeceres, enamorados que se besan, ríos de asfalto, árboles de metal, bosques de ladrillo, parajes ocultos, vistas al mar… No veremos una flor a mitad del desierto, veremos un estallido de azul y sepia a mitad de la ciudad, lo que podría ser un desastre también podría ser bello y la diferencia es que estamos ahí, somos parte de la estampa.

La entrega que Adrián nos hace en Paseo común con semblante natural me remite al trabajo del laboratorio fotográfico porque encuentro esa corporeidad, textura y matiz del proceso tradicional. La serie se me antoja en los linderos de la obra plástica, hasta el punto de tener la experiencia de poder tocar y oler la imagen, experiencia que a mi parecer resta en parte de la producción digital. Esta primera exposición más allá de repetir motivos, aporta una interpretación de los mismos, una visión que seguro aun tiene cosas por contar… ¡Enhorabuena!


Yolanda Alonso, (directora de la revista Puntos Suspensivos)
Febrero 2009, Valencia España



Manchas de naturaleza común.



El anonimato de la novedad urbana, síntoma incidental de gran película, del gran disco duro; el simulacro del cruce entre lo no-natural y lo no-artificial: estrategias particulares de crítica televisiva: a lo lejos un espacio hecho de ruido es cruzado por un anciano nítido él como ambiguo el paisaje. Lo anónimo es anodino es mínimo paseo: la historia no define la altura ni el ángulo; la historia deviene óxido y metal: oxidental la mancha.

En Paseo común con semblante natural, Adrián Volt Saénz expone una serie de fotografías intervenidas digitalmente, con las cuales el espectador mantendrá una conversación urbana cercana al paseo diario: símbolos que como recortes en una carta anónima buscan el trueque: la estampida del fragmento de ocasión, fórmula de la retrospectiva de nuestro mito particular.

Cada quien su paseo, cada quien su semblante: parece que sentenciara Volt Saénz en esta serie fotográfica: a veces los negros en distorsión sobre blancos, a veces los oxidados como ciudadanos de la ciudad no-identificada: al final todos un recuerdo abierto para su disección: mariposa de la metáfora de la estática: pulsión paramemorial: sin hilos y sin residuos de pegamento la fórmula de lo que aún-no.

Con Paseo común con semblante natural, Volt Saénz confirma la regla del simulacro: esencia del universo de frigorífico, del fraseo exacto y corto y nítido como una mancha de impresión, pornocebollas de imágenes: capas y capas de no-identidad y de no-diferencia del universo en ya cantada destrucción por el cual paseamos: naturales y comunes: como los muertos hacia sus tumbas.



Óscar David López (poeta)
Monterrey, México, febrero de 2009



 PASEO COMÙN CON SEMBLANTE NATURAL